Mi nombre es Ranulfo Vásquez Vargas, soy Biólogo, egresado de la Universidad Autónomo Metropolitana Unidad Xochimilco, Empecé mi trabajo como docente desde el año 1999, es decir, hace 10 años que me dedico a esta noble profesión. Me inicié en la docencia por dos cosas, una por el lado económico, ya que me dedique por dos años a mi profesión pero desafortunadamente no hay mucho trabajo y donde pude conseguir trabajo el sueldo era muy raquítico y el segundo motivo fue por la atracción hacia el sistema modular, como lo dije en un principio yo estudie en la UAM-X y por allí sentí la funcionalidad del sistema modular y en este Bachillerato planteamos la necesidad de que el alumno debe ser el responsable de su educación, “el arquitecto de sus conocimientos” y por compartir esta experiencia también llamo mi atención. Lo que pienso como profesor es que es una gran oportunidad para compartir experiencias con personas que están en la etapa de adquirir nuevas experiencias que algunos le llaman “conocimientos”, es una labor de comunicación de igual a igual con sujetos “llamados alumnos” quienes sienten, sufren, lloran, gozan, es decir, están vivos. Siento que muchas personas ubican a la profesión del docente como lo ultimo dentro de escala de preferencias, se admira al doctor que salva vidas, al licenciado que libera presos, al comunicólogo que sale en la radio y en la televisión, al arquitecto que construye enormes edificios, al sacerdote que es un ángel y salva almas, pero no se valora a quien hace posible todo lo anterior y que es el maestro, simplemente porque el tiene que permanecer en el anonimato y el único día que se recuerda que existe es el 15 de mayo, el día en que cierra calles, el día en que hace plantones y se ubica como aquel personaje que no compra carros del año, que no compra furor, que sus zapatos son de los que están en oferta porque su sueldo es limitado pero no tiene derecho a protestar porque para el gobierno es un error que aquel personaje responsable de la educación de millones de seres humanos deba protestar. A pesar de todo siento que ser docente me ha ubicado en mi vida personal, porque para mí el trabajo no termina en la escuela si no que está impregnado en mi vida personal. Y como satisfacción personal es la oportunidad que he tenido de aprender de los jóvenes de sus necesidades, problemas, aciertos y desaciertos y de alguna manera prevenir esos problemas a nivel familiar, tales como el alcoholismo, drogadicción, violencia juvenil etc., de insatisfacciones debe existir pero personalmente los transforma en zonas de oportunidad y para mí se convierten en fortalezas.
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Hola Ranulfo.
ResponderEliminarNo me queda claro el punto en el que mencionas que a las experiencias algunos llaman "conocimientos" y por que pones en comillas a los sujetos "llamados alumnos". Soy de la idea de que las cosas tienen un nombre y por supuesto que cada vez que tenemos alguna experiencia, aprendemos algo, mismo que se traduce en conocimiento.
Y respecto al valor que las demás personas le dan a la profesión de Maestro, no puedo decir más que se ha desprestigiado mucho y es a causa de que hay como en todas las profesiones profesores que no están comprometidos y por unos cuantos pagamos lo demás.
Saludos.